Correré el riesgo de levantar la voz en contra de lo que últimamente habla más la Opinión Pública, me tocará aguantar tomatazos y que algunos no me vuelvan a dirigir la palabra. Pero, si por decir lo que pienso me tachan de mal informada, al menos que pueda expresar mis argumentos.

Llevo días oyendo que la gente apoya a la activista Aminetu Haidar, en huelga de hambre. No la apoyo. No, no lo hago… Y la verdad es que ya estoy un poco cansada de todo el revuelo que se está montando. Lo veo desmesurado y ante todo, lo veo INJUSTO. Injusto con todos los que alguna vez han sido expulsados de su país y no han tenido la ocasión de volver y por los que nadie ha levantado la voz ni una sola vez. Esta vez los supercools de los artistas españoles han decidido apoyarla, “para que no muera”, aunque suene cruel, ¿no se ha parado esta reconocida activista en pensar que muerta no ayuda a nadie? ¿Qué muriendo que va a conseguir? ¿Acaso tendrá otra oportunidad de volver a ver a su familia?

Analicemos un poco la situación. Una mujer, madre, expulsada de su país por activista pro derechos humanos (hasta aquí bien) en huelga de hambre para conseguir regresar a su país. Y cuando llego a este punto me chirrían los dientes, ¿se supone que nuestro país va a conseguir que la vuelvan a aceptar? ¿Por haberle ofrecido la nacionalidad española? Si lo preferéis la dejan que sigan para que se enfrente a una pena de muerte.

Me gustaría aclarar que no digo que haya sido expulsada de forma injusta, ni tampoco que nuestro Gobierno haya tenido las mejores maneras, pero ¿se tiene que convertir en un conflicto internacional que es en lo que se está convirtiendo? ¿Tenemos nosotros que forzar a otro gobierno (del tinte que sea) en hacer lo correcto? Porque si es lo que tenemos que hacer, exijo que se haga con cada uno de los exiliados de sus países por motivos políticos, por muy importantes que sean sus relaciones con nosotros. Para más INRI, nosotros somos los que estamos violando los derechos humanos en un territorio que abandonamos hace 33 años; ya que el territorio al que quiere regresar fue conocido como Sahara Español… Por esa regla de tres, también tenemos que encargarnos de Cuba, Filipinas y demás ex-colonias españolas; además también hay que añadir que este territorio tiene muchos conflictos internos de los que es necesario informarse a fondo (más allá del simple recurso de la wikipedia) para tomar un partido, cosa que no creo que haya hecho la mayoría de los que se han posicionado (igual que quien pretende comprender en unas horas los conflictos de Oriente Medio).

¿Qué? ¿Nos vamos a revolucionar todos por todos? Pues no, ya sé que no. Por eso no apoyo este tema.