02 Mar
2009

¿Madrí? ¿Madriz? Madrid

Recuerdo que mis abuelos tenían tres pasiones: la radio, el chotis y la zarzuela. Una muestra que había de ello era que mi abuela, mientras cocinaba los domingos aquellas inmensas comidas familiares (somos 13 primos sin contarnos a mi hermano y a mí) se la oía cantar en la cocina un chotis de Agustín Lara que decía:

Cuando llegues a Madrid, chulona mía
voy a hacerte emperatriz de Lavapies;
y alfombrarte con claveles la Gran Vía,
y a bañarte con vinillo de Jerez.
En Chicote, un agasajo postinero
con la crema de la intelectualidad
y la gracia de un piropo retrechero
más castizo que la calle de Alcalá.

Madrid, Madrid, Madrid,
pedazo de la España en que nací
por algo te hizo Dios
la cuna del requiebro y del chotis.
Madrid, Madrid, Madrid,
en Méjico se piensa mucho en tí
por el sabor que tienen tus verbenas
por tantas cosas buenas
que soñamos desde aquí;
y vas a ver lo que es canela fina
y armar la tremolina
cuando llegues a Madrid.

Supongo que el mezclar a mi abuela que cantaba melancólica sobre Madrid y que varios de mis primos mayores se marchaban allí a estudiar, yo también heredé cierta nostalgia por Madrid sin haberla visto nunca. Pero, el pasado 19 de febrero, gracias al Sergio Mahugo, salí desde Elche con rumbo a Madrid, más contenta que unas Pascuas y con una advertencia de mi hermano pequeño de que tuviera cuidado que podría desilusionarme

El viaje fue normal, lo pasamos con unas manos al mentiroso y nos pusieron la película de La ley del Deseo de Banderas y Carmen Maura (tremenda ella en su papel de transexual incomprendida y tremendo él en el suyo de homosexual enamorado hasta la locura), paradita estratégica en Albacete para estirar las piernas y tapear algo.

Seguimos ya hasta Madrid, donde comimos en lo más típico y castizo que hay en Madrid, un McDonalds y comenzamos con nuestra visita yendo a ver el diario Público que nos explicaron la estructura en T que tiene su redacción, la importancia de su imagen y nos fueron llevando por los distintos departamentos para que viéramos como trabajan cada uno de ellos (desgraciadamente no pudimos ver la sección digital del medio, pero bueno). Allí vimos a Christian y se nos unió a la excursión el señor José Daze.

Desde allí, después de buscar a nuestro autobusero, un argentino que “tenía el don de la orientación” (el pobre hombre se perdía incluso usando el GPS), salimos rumbo a lainformación.com. Allí Antonio Martínez y Vanessa Jimenéz nos presentaron y nos hablaron de todo lo que preguntaron tanto sobre lainformación.com como de sus trayectorias profesionales; lo único malo que tuvo es que era una sala muy pequeña y con unas veintitantas personas allí metidas había un calor un tanto sofocante.

Después de aquello, me dirigí hacía la zona de San Lorenzo, sinceramente yo no tenía ni idea de donde estaba aquello, por suerte, José Dazé tuvo la genial idea de ayudarme con el metro y acompañarme medio camino (nunca se lo agradeceré lo suficiente, probablemente sin su ayuda todavía estaría dando vueltas por el metro), además mientras que me terminaba de explicar de a que línea tenía que ir después una señora muy maja nos regaló un mapa viejo del metro. ¿A qué me refiero con un mapa viejo? Sencillo, al parecer al señor Gallardón me rectifica el señor Alberto que es cosa de la señora presidenta Aguirre le ha dado por la modernidad y todo el rollo con el tema de Madrid 2016 ha modernizado los mapas del metro, poniéndolos como son los de Londres, en plan esquema, con lo que es más difícil orientarte con la idea de las calles y las callejuelas porque no las ves, por suerte la señora nos regaló un mapa en el que las líneas de metro se sobreponían sobre el mapa habitual de la ciudad de Madrid, por lo que así la orientación me resultaba más fácil.

Al final llegué, y en la taquilla de San Lorenzo aprovecho y saco el bono de metro turístico para tres días (realmente los madrileños son muy listos y consecuentes con las ventajas que pueden ofrecer con estas ofertas para el transporte) y tras hacer un poco de paripé con el móvil (que se me quedó sin batería) me encontré con Emper y me fui a su casa que era mi lugar de alojamiento. Cenamos chino y unas partidicas al Guitar Hero, y a la cama que dormir es sano.

A la mañana siguiente me levanté a las 9. Duchita, compruebo el correo, hago la cama, hablo con un par de contactos para que me recomienden cosas que ver de Madrid, me tomo un donut y a las 10’30 salgo de casa, tomo la línea 4 hasta el Pinar de Chamartín, donde cambio a la línea 1 hasta Opera. Realmente me sentía bastante cría en el metro, ya que me repasé tres veces el cambio de línea y el sentido del metro antes de salir del piso, juro que me sentía como una niña pequeña a la que dejan por primera vez viajar sola en el transporte público, me faltaba el uniforme, que las coletas ya las llevaba. Me bajé en la zona de la Opera que está de espaldas a la plaza de Oriente y al llamado Madrid de los Austrias y sacar mi vena fotográfica. Me encontré con el típico grupo de japoneses jóvenes saca fotos, de hecho me hizo gracia porque una de las chiquillas iba escuchando el mismo disco que iba oyendo yo en el metro.

fuente-plaza-de-oriente

Al poco rato de estar dando vueltas por el Palacio Real, el Patio de Armas, la Catedral de la Almudena y los Jardines de Sabatini me hice con un mapa ENORME del centro de Madrid por 1’20. Puede que fuera un poco caro pero iba con todo señalado y le vi utilidad. De los Jardines de Sabatini, me marché a la Plaza de España. De tantos Jardines y Plazas una cosa que me llamó la atención de Madrid es lo mucho que usan el agua como elemento decorativo, supongo que me llamará tanto la atención por ser murciana y la fijación que tenemos nosotros por el agua, hubo otra cosa que me llamo mucho la atención y es la gran cantidad de posibilidades que tiene la ciudad para paseos, y ya no solo por Jardines sino por el mismo corazón de la ciudad por lo bien pensado que tienen el tema de las calles peatonales, aceras amplias y algún cartel especificando que hay actividades que no se deben hacer en la vía pública

Sigo, después de la Plaza de España me fui de exploración por la Gran Vía, la Plaza Callao y zona aledañas. Me impresioné cuando ví el pedazo de edificio que hay en la Gran Vía a la altura de la calle de la Montera de la Telefónica será porque yo me visto y me he educado por la Telefónica ya que mi madre trabajaba allí, así que puede que sea por mi punto de vista; y después los lustradores de zapatos dispuestos en las aceras de la Gran Vía antes de llegar a la Plaza Callao. Después me recorrí la calle de la Montera y me sorprendió el gran número de prostitutas que había mostrándose abiertamente en los márgenes de esta calle; curiosamente pensé que esta era una de esas calles en las que vas más segura caminando por el centro. También ver como en cuanto aparecieron un par de policías desaparecieron todas como por arte de magia, como nota mental me digo que la próxima vez que viaje a Barcelona tengo que pasarme por la Rambla de allí a ver si igual que esta calle.

También pasé por la plaza Jerónimo de Rodas donde hay una escultura en honor de los barrenderos, una estatua curiosa nunca había visto ningún reconocimiento a los funcionarios de parques y jardines. Hablando de reconocimientos lo que también me di cuenta es que Madrid está llena de reconocimientos al día 2 de mayo de 1808 y a los valientes que colaboraron ayudando durante el atentado del 11 de marzo. Madrid está llena de reconocimientos, incluso a las vacas. Por aquí acabé llegando a la Puerta del Sol y la presidencia del Madrid, lo dicho reconocimiento y estatua de Carlos III.

Increíblemente Madrid también tiene numerosas estatuas que representan a los reyes españoles: los reyes germanos en la Plaza de Oriente frente al Palacio Real, de los reyes del comienzo de nuestra historia más reciente (Jaime I, Alfonso X, Isabel la Católica…) en los Jardines de Sabatini, y varias estatuas de Carlos III tanto en la Puerta del Sol como en los Jardines de Sabatini. Ya lo ha dicho la historia, pero Carolus III no parece solo ser un buen rey, sino un rey querido. Lo que esta claro es que nada se salva del vandalismo, las estatuas de los jinetes que adornan los escalones de los Jardines de Sabatini tienen todavía los restos de unos grafittis anarquistas en sus pedestales.

jardines-sabatini

No recuerdo muy bien como, pero después de dar vueltas por la Puerta del Sol acabé en la tienda friki Arte 9, claro que yo tampoco me iba a negar a entrar teniéndola de repente delante de mis ojos. Aproveché la visita para comprar un par de cómics y me di cuenta de lo bien que se puede aprovechar un pequeño espacio para crear una tienda de cómics y lo rentable que puede llegar a salir cualquier negocio si te sabes centrar en tu producto, también tenía una buena atención, como noté cuando otro comprador se acercó un cómic ya abierto de Witchblade a solicitar un cambio porque el número tenía una página en blanco.

De Arte 9, acabé paseando por la calle Sevilla ¿o debería llamarla la calle de los Bancos? En esta calle había muchas sucursales de bancos, además del edificio del antiguo Banco Español de Crédito, un edificio antiguo, de comienzos del siglo XX creo, con una arquitectura cuidada y llamativa.También andaba por allí la sede de IberCaja y el Museo de Arte Moderno. Al final de la calle estaban el Instituto Cervantes, la sede del Ejército de Tierra, el Banco de España y presidiendo la plaza adyacente, la Cibeles.

De ahí, andandico a la Gran Vía, con una única pregunta en mente ¿dónde como yo? Tiremos de McDonalds otra vez, que tengo un vale de descuento y en Murcia no lo puedo usar. Volvemos al McDonalds a comer, a las seis y media he quedado con unos colegas para la partida de Munchkin en el Starbucks de la Plaza de España, así que como tranquila mientras leo una novela. Eran sobre las tres y media o así de la tarde. Y a eso de las cinco y cuarto levanto anclas rumbo al Starbucks.

En medio de la calle suena el móvil. Un fijo de Madrid, ¿quién será? Woaw. Yes, es Zurdo. Quedamos esa noche para cenar, genial. Gran noche la que me espera entonces. Espero en el Starbuck, habíamos quedado tres personas más y yo. Sólo aparece una, la mejor, el señor Sipox, estamos un ratico en el Starbucks de charleta y a las siete nos piramos a que me enseñe la ruta friki de la calle de la Luna, de esa mini-ruta, sólo diré que acabé babeando y con más ganas de volver a Madrid en un futuro próximo.

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De allí nos vamos a Príncipe Pío, centro comercial en plan Thader o Nueva Condomina… ¿Se supone que me debería sorprender? La verdad es que no, cenamos chino (¿por qué tendré ese regusto familiar en la boca?), y después una vueltecita por la Gran Vía y la calle Sevilla con Zurdo y Sipox; después Zurdo y yo nos fuímos de farra a un antro llamado Copérnico que estaba relativamente cerca de la zona de La Moncloa hasta las siete de la mañana. Chocolatito, me voy a la casa a darme un duchazo rápido y cambiarme de ropa, y nos vamos a lo más grande de los universos. Exposición de Star Wars.

Sobre la exposición sólo diré que fue genial. No tiene mayor explicación. Estupenda. El que pueda que vaya a verla, y que me quedé con ganas de poder ver algo comprarme alguna camiseta allí en la tienda. Tapeamos en un 100 Montaditos y nos fuímos a comer al Foster Hollywood (bien, ese día no repetí menú). Después de intercambiar frases porno por arriba, frases porno por abajo (que serán registradas en un post aparte); tocó paseíto por el Retiro.

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La verdad es que no me cundió mucho porque al ser invierno no hay flores, aunque sí que me dí cuenta de lo grande que es El Retiro y de que permite muchas actividades al aire libre como la siesta, leer un libro, tomar unas tapitas, mirar como los demás hacen deporte… Y si insistes en querer moverte también puedes probar a ir en bicicleta, patines, alguna pachangita a pases de balón, ponerte a correr, dar paseos…

De aquí ya merienda cena al VIPS, en cuya puerta nos pareció ver a Almódovar mientras entraba al cine de al lado, o eso dicen, porque personalmente yo no le ví xD Lo que sí fueron unos muñequitos de peluche de Darth Vader en la puerta del VIPS.

Luego otro paseito por la zona de Gran Vía y plaza de Oriente e intento de entrar al interior de la Catedral de la Almudena para sacar fotos, con la mala suerte de que estaban dando misa en ese momento. Luego paseo por la Gran Vía para ir a cenar a un kebab. ¡Ah! Se me olvidaba que habíamos dejado el coche por la zona del templodebó y fuí obligada a aprender el nombre a lo madrileño.

Al día siguiente la vuelta, tras cargar con un capuccino y dos cookies de chocolate del Starbucks y una caja de donuts del Dunkin’ Donuts. Autobus con la pelicula de Irreversible de Monica Belluci que tiene unas cuantas escenas algo crudas y terminarme la seguna novela que me llevé. Parada, otra vez, en Albacete para comer y de ahí a Elche.

Impresiones finales de Madrid:

  • La gente va con mucha prisa, viven con todo demasiado calculado para mi gusto, creo que les vendría genial pararse un poco y aprender a improvisar.
  • El metro de Madrid es un lugar genial para leer, novela y media en tres días, no está mal… Aunque prefiero el de Barcelona.
  • Los madrileños repiten los nombres en sus carteles. ¿Será por si no lo entiendes a la primera?imgp1264

20 Oct
2008

Mata a los monstruos. Roba el tesoro. Apuñala a tus amigos

Hacía tiempo que tenía yo curiosidad por saber que era el Munchkin después de oír hablar de Munchkin por aquí y Munchkin por allá en mis contactos de twitter murcianos. Así que al final, ayer conseguí poder descubrir que había detrás de ese misterio…

Baja al Dungeon. Mata todo lo que encuentres. Apuñala a tus amigos y quédate con sus cosas. Toma el tesoro y corre.

Admítelo. Te encanta.

Este juego completo captura la esencia de la “Experiencia Dungeon”… sin todas esas idioteces del rol. Todo lo que tienes que hacer es matar monstruos y coger objetos mágicos. ¡Y qué objetos mágicos! Ponte el Yelmo Cornudo y las Botas de Invocación de Hemorroides. Blande el Báculo de Napalm… o quizás la Motosierra de Mutilación Sangrienta. Empieza masacrando a la Planta en un Tiesto y a la Babosa Babeante, y encuentra la manera de llegar al Dragón de Plutonio…

Munchkin es rápido de jugar y ridículo, y puede llevar a cualquier grupo de jugadores de rol a la risa histérica. Y mientras se ríen, puedes robarles lo que lleven.

Así que como podéis ver se trata de la recoña de juego, además lo más gracioso es que puedes apoyar a los enemgios de tus amigos para que ellos pierdan (también puedes ayudarles claro). Tienen muchas expansiones (yo quiero conseguir la segunda:Hacha Descomunal) y gana el primer jugador que llegue al nivel 10.

El juego en sí tiene cuatro fases más o menos diferenciadas, para empezar se reparte dos cartas de los diferentes mazos (mazmorra o puerta y tesoro):

  • “Abrir la puerta”: coges una de las cartas del mazo de mazmorra o puerta (se distingue con facilidad porque lleva dibujada una puerta). Y hay varias posibilidades dependiendo de lo que te salga será una acción u otra:
  1. Monstruo: Normalmente tendrás que luchar con él (siempre que tu poder [sumando tu nivel más el poder de tus cartas] sea superior al nivel del monstruo) los demás jugadores podrán ayudarte, reducir tu nviel de combate o, incluso, mejorar los niveles del monstruo o ayudarle. Si no le puedes ganar podrás tratar de huir tirando el dado. Si vences, subes 1 nivel (o los que estén indicados) y robas los tesoros que estén en la carta; si te han ayudado los reparte según el acuerdo.
  2. Maldiciones: A menos que tengas algún equipamiento anti-maldiciones (que podrás encontrar en los tesoros), las maldiciones se aplican de manera inmediata. Si no te puede hacer ningun daño por lo que indica se descarta y punto.
  3. Raza o clase: Te quedas con la carta automáticamente. Este tipo de carta te permitira aplicártela a ti mismo si te interesa y mejorará tus poderes, además de darte características especiales.
  • Buscarte problemas: Esta opción solo la puedes usar cuadno al abrir puerta, no te has encontrado con un monstruo y tienes uno en tu mano al que crees que puedes vencer. Lo dejas sacas y te enfrentas a él. Los demás te puedes putear igual que cuando el monstruo aparece en la fase de abrir puerta.
  • Saquear la habitación: Tras derrotar al monstruo, robas los tesoros que en la carta te endican. Si no te han ayudado los robas boca abajo, pero si alguien te ayudó o tú le has ayudado las robas boca arriba. Si no has luchado, entonces coges una carta puerta boca abajo y la pones en tu mano. Como solo puedes tener un mínimo de cinco cartas en tu mano, en caso de que te sobrepases de ese número deberás descartarte hasta quedarte con cinco, a menos que tengas en funcionamiento alguna carta que te permita aumentar tu mano.
  • Caridad, comercio y soborno: Puedes vender las cartas objetos por un precio de 1000 piezas de oro y así subiras un nivel. Cuando descartes, las cartas deberán ir al jugador o jugadores con menor nivel, en caso de ser dos tienes que repartirlas pero eliges cual le das a quien. También podrás sobornar a los jugadores para que no te molesten contra tu próximo monstruo.

Como habéis podido adivinar ya, hay distintos tipos de cartas, aquí os dejo esos tipos:

  • Armas y armaduras: Este tipo de cartas tiene un bonus diferente cada una y puede ocurrir que sólo pueda ser usada por un tipo concreto de personaje. También hay un límite de cartas que puedas tener ya que se suelen caracterizar por una manos, dos manos, etcétera y ya se sabe, si tienes dos manos ocupadas no puedes coger una tercera cosa con ellas…
  • Subida de nivel: También puedes conseguir una carta que permita subir un nivel automáticamente. Algunas tienen efectos especiales o sólo pueden usarse bajo diversas circunstancias.
  • Pociones: Solo pueden ser usadas una vez, permiten aumentar el nivel de combate de uno de los combatientes, pero sólo durante ese combate.
  • Aumentadores de nivel: Específicos para monstruos. Se pueden usar para aumentar el nivel de monstruo débil y vencerlo obteniendo más tesoros.
  • Monstruos: Si los robas del mazo puedes utilizarlos para buscarte problemas o para poder “putear” a un contrario.
  • Maldiciones: Pueden dar la vuelta a la tortilla en cualquier partida, incluso cambiar el resultado de un combate ganado.
  • Raza: Se empieza como humano, y se puede cambiar a elfo, enano, mediano, orco o gnomo, cada uno con distintas habilidades.
  • Clase: Funciona igual que la raza, y define la profesión. Se puede elegir entre guerrero, mago, clérigo, ladrón o bardo. Cada una tiene sus ventajas y desventajas.
  • Especiales: Son cartas todavía más cachondas que te pueden permitir hacer cualquier cosa durante los combates.

Es un cachondeo mental, aunque parezca complicado en un primer vistazo, es un juego muy dinámico e intuitivo, que tras una primera mano, ya te habrá enganchado. Y aunque el juego está pensando para que duré una hora suele durar bastante más, así que preparate la cena si quedas con tus amigos puedes tardar mucho tiempo…

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