Spiderman ha tenido muchas novias pero de ellas tres son especiales: Mary Jane Watson, Gwen Stacy y Felicia Hardy. Esta última, también conocida como la Gata Negra desapareció sin que nadie se diera cuenta de los comics allá en los noventa después de que su romance con el arácnido no terminara de cuajar y no pudiera recuperarle.

Pero ahora a los treinta, Felicia vuelve a Nueva York en busca de una modelo amiga suya desaparecida y entre balanceos por los rascacielos de la Gran Manzana se encuentra inexperadamente con Spiderman. Y es que recordemos que esta gatita trae mal fario: narcotraficantes, prisiones, juicios, supervillanos, las apariciones estelares de Kurt Wagner y Matt Murdock. Y como no, mucha pimienta, estamos hablando de una mujer que se balancea por Manhattan embutida en cuero y donde hubo fuego siempre quedan brasas.
Todo sea para indagar en cómo Felicia creó a la Gata Negra, (y no me refiero a como consiguió sus poderes mutantes).

Y todo eso y mucho más es lo que nos demuestra este comic, la genialidad y complejidad de Felicia, de que está claro porque no se ha oído hablar en ella en estos años. La complicidad entre estos compañeros y a veces más que amigos. Incluso, todo lo que Felicia le debe a Parker sin que él lo sepa.
Un gran comic para mi gusto, entretenido… Kevin Smith ha conseguido una mezcla de humor y sensualidad muy equilibrada, no nos extraña como se va desarrollando la historia. Un gran dibujo, enorme. Los Dodson han sido de recrear a una Felicia más madura, pero que no ha perdido un ápice de sensualidad. Indispensable para fanes de la Gata, ferrrpecto.
FICHA:
Comic: El Mal que Hacen los Hombres (The Evil That Men Do)
Nota: 8
Anotación: Resultó una sorpresa muy grata. Realmente compré este tomo por su portada (el dibujo me llamó mucho la atención); pero conforme empecé a leerlo me dejó fascinada. Una historia seria, una buena excusa para que la Gata volviera a enfundarse (“embutirse” dice ella) en ese traje de cuero negro que volvió loca a toda una generación en l0s 80. Un claro alegato en las páginas de que ella y Selina Kyle no son iguales. Chistes, tragedia, tensión sexual y una pizca de romanticismo son la genial salsa de este tomo. Muy recomendable.
