16 Nov
2011

Fuga de anunciantes

Se maravillaba mi madre hoy a la hora de la comida que la cadena nacional Telecinco se esté quedando sin anunciantes a partir del suceso de La Noria, sobre todo después de que se concediese el premio Protagonistas a su presentador Jordi González (la señora Ana Pastor se lo tiene más que ganado pero el “periodista” ya citado antes no lo tengo yo tan claro).

Sinceramente, la verdad es que no me explico cómo ha pasado esto antes (bueno si me lo explico); pero no es la primera vez que Telecinco hacía algo así ¿recordáis cuando doña Ana Rosa Quintana entrevistó a la mujer de Santiago del Valle  a su programa? Y nadie dijo nada.

Y más hasta cuando después de expresar algunas marcas claramente que deseaban apagar el programa se encontraron con su publicidad en el bloque correspondiente. Si hasta hay quien bromea con que se van a ir “las marcas de la cara de Jordi González“… En fin, creo que es una demostración más de un poder que la gente se había olvidado que tenía y que ya era hora de que recordara….

A fin de cuentas somos la audiencia tanto de la política como de la televisión ¿y sabéis que significa eso? Se traduce en un dicho muy antiguo del comercio “el cliente siempre tiene la razón”

01 Oct
2011

3 añitos

Me acabo de dar cuenta de que precisamente hoy cumplo tres añitos en El Freakaguas; así que antes de que pasemos a 2 de octubre me autocanto el Cumpleaños feliz.

¡¡Gracias por seguir leyéndome!!

27 Sep
2011

Un recuerdo para no olvidar

Ayer, haciendo zapping me encontré con un anuncio del Banco de Recuerdos no sé si habéis oído hablar de él. Se trata de una iniciativa de la lucha contra el alzhéimer, que consiste en donar y apadrinar recuerdos para que no se olviden nunca y el dinero de las donaciones va a la investigación del alzhéimer.

Intentaré apadrinar algunos recuerdos próximamente (entre ellos seguramente el de mi madre, que esta tarde quiere animarse a dictarme uno y que yo se lo suba), pero yo tras meditarlo unos minutos he subido uno de los recuerdos que menos me gustaría olvidar y (cómo para gran parte de la gente) es el de una persona que ya no está.

Os lo voy a dejar aquí puesto y cuándo sepan que me lo han aprobado os diré el link por si alguno queréis apadrinar mi recuerdo, eso sí os animo a que subáis alguno o los apadrinéis como queráis, me parece una iniciativa muy bonita y simbólica.

Edit: Me acaban de pasar el recuerdo validado, así que aquí lo tenéis si os apetece apadrinarlo.

Si hay un recuerdo que quisiera siempre mantener en mi memoria es el de las tardes, teniendo entre cinco y ocho años, en casa de mi abuelo los domingos. Mi abuelo ya rondaba los ochenta años y 11 nietos cuando yo nací, pero al ser la más pequeña y llevarme casi diez años con mi anterior prima fuí algo más especial.
Recuerdo que al ser tan pequeña (de edad) pronto me daba sueño y embutida en un buzo (un pijama de cuerpo entero), me acurrucaba a su lado en el sofá, haciéndome un ovillito con la cabeza apoyada en sus rodillas y escuchaba como me contaba historias de recuerdos de su vida… De la guerra, de cuando era joven, de cómo conoció y conquistó a mi abuela, de mi madre cuando era niña… Millones y millones de historias que me contaba mientras me adormecía y me acariciaba la cara y los cabellos con aquellos dedos largos y arrugados (no sé si por la edad y por la cantidad de historias que sabían) que tenían las uñas más largas y cuidadas que recuerdo y de las que él estaba orgulloso. Con una voz rasposa y cascada, como un motor de los aviones de sus historias y con aquella olor al Ducados que se fumaba antes de empezar a narrar.

22 Sep
2011

Ni yo me creo que exista

Vale que todos los adultos conocemos la regla 34 de internet, pero este tipo de avisos para los más pequeños me parecen excesivos.

07 Sep
2011

De segundos y comienzos

Existen muchos tipos de segundos. Segundos que siempre actúan en un sutil segundo plano, segundos hijos con más carácter y ambición que los propios primogénitos, segundas partes que nunca fueron buenas (ni debieron ser producidas), secuelas que mejoraron lo ya presente, segundos infinitos que marca la más fina aguja del reloj o segundos platos que desconcen su condición.

Estos son sólo algunos ejemplos, pero en los que me quiero centrar hoy son los segundos comienzos, y de ellos, mi predilecto (sin lugar a dudas) es Septiembre. Septiembre marca el inicio del segundo comienzo de cada año, del fin del verano y el comienzo del curso lectivo. Nos da una segunda oportunidad y la opción de modificar o retomar los propósitos que tomamos en Enero, al principio del año. Para mí, que nací en Agosto, es más inicio que Enero y, además, coincide con el cambio de estación del verano al otoño y comienza la cuenta atrás con los últimos cuatro meses del calendario.

No sé en el vuestro pero, en mi caso la situacion ha cambiado bastante con respecto a mi situación en Año Nuevo, entonces os comentaba que estaba trabajando para una empresa que se llama tresdosuno.es, actualmente me encuentro en el paro y con una dudosa nueva experiencia añadida al historial.

También comuniqué que quería volver a retomar este blog pero, la llegada de este tiempo veraniego y el agotamiento de mi fuente de inspiración, me llevaron a la típica y castiza pregunta española de “¿Qué coño pinto yo aquí?”

Así que he intentado dedicar el estío a pensar y pensar y pensar… Aunque admito haber tardado más de lo habitual puesto que este calor y el buen tiempo me provocan cierto aplatanamiento encefalógrafico, y al final, sólo logré sacar en claro que quería seguir escribiendo aunque las ganas me flojeasen y no tuviera muy clara su calidad. Así que en otro intento de mejorar esta última y recuperar la chispa, si es que alguna vez la tuve, me he dedicado también a leer como una posesa este verano (Orgullo y Prejuicio, Monsigniore, la pentalogía de Ramsés y unos cuántos más).

Creo que a todos nos pasa durante estas épocas de la vida que, durante estos meses, he escuchado muchas voces y opiniones, muchísimas y puede que sólo fuera un intento de no oír la mía propia. Porque todos tenemos momentos en los que no tenemos claro lo que hacemos y se nos presentan demasiadas opciones… y muy pocas son realmente benficiosas. Hasta que al final, nos vemos obligados a coger una, a partir de la cual escogeremos las demás.

No estoy segura de cuál ha sido el camino que he escogido, ni que haya sido el más correcto; pero sí lo que me ha empujado a recorrerlo. Porque sé que aún (y es un milagro) hay gente que espera a volver a oírme conducir un podcast, gente que agradece mi compañía aunque sea un simple “buenos días” diario, gente que disfruta leyendo mis reviews cutres y simplonas, gente que se rompería (y se rompen) el culo por hacerme sonreir en esos días que parecen noches sin luna… Y a todas las personas en las que pienso al escribir estos “gente” los conocí gracias a este pedazo de bloque de código que es mi blog.

Además, aún me quedan eventos antes del fin de año a los que acudir: el EBE 2011 (que le tengo mi asistencia prometida a alguien desde hace un par de años), las Jornadas de Podcasting (otra promesa más), el Beers & Blogs Classic Edition (con un aroma a viejuno gordo gordo, pero especial para los que estamos hasta los cojones de la cancamusa murciana)… Y, aunque aquí no me distingo por recibir muchos comentarios, al menos si puedo decir que sé que soy leída (aunque sea sólo un poquito).

Muchas gracias por todos estos años (sí, años ya) de compañía, mucha suerte a todos con vuestros proyectos y adelante con los segundos comienzos.

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